Semiduro
Tres meses de paciencia. Sabor que se nota.
Madura como mínimo tres meses en nuestra cámara. Cuanto más espera, más intenso.
Ese tiempo le da una pasta firme y elástica, una corteza lisa y un sabor que se vuelve más intenso cuanto más espera.
Firme, elástico y con carácter.
Pasta semidura y compacta, de color blanco amarillento, casi sin ojos. Corteza dura, lisa y amarilla. Su sabor es salado, láctico y apenas ácido, con un aroma que se intensifica con el tiempo.
Rallado, en lascas o en trozos.
Rallado sobre una pasta, cortado en lascas finas o granado en trozos irregulares para una tabla. Un queso que se luce solo o acompañando.
Hormas cilíndricas de aproximadamente 5 kg, envasadas al vacío. Venta al peso.
Mitad
Cuña triangular
Mejor fresco que frío.
Con una humedad del 75 al 80 %, como en una buena bodega. Si no tenés ese lugar, guardala en la heladera entre 4 y 7 °C, bien envuelta.
Siempre a la heladera, con la cara cortada cubierta para que no se reseque.
Semiduro
Tres meses de paciencia. Sabor que se nota.
Madura como mínimo tres meses en nuestra cámara. Cuanto más espera, más intenso.
Ese tiempo le da una pasta firme y elástica, una corteza lisa y un sabor que se vuelve más intenso cuanto más espera.
Firme, elástico y con carácter.
Pasta semidura y compacta, de color blanco amarillento, casi sin ojos. Corteza dura, lisa y amarilla. Su sabor es salado, láctico y apenas ácido, con un aroma que se intensifica con el tiempo.
Rallado, en lascas o en trozos.
Rallado sobre una pasta, cortado en lascas finas o granado en trozos irregulares para una tabla. Un queso que se luce solo o acompañando.
Hormas cilíndricas de aproximadamente 5 kg, envasadas al vacío. Venta al peso.
Entera
Mitad
Cuña triangular
Mejor fresco que frío.
Con una humedad del 75 al 80 %, como en una buena bodega. Si no tenés ese lugar, guardala en la heladera entre 4 y 7 °C, bien envuelta.
Siempre a la heladera, con la cara cortada cubierta para que no se reseque.